La otra cara de la moneda
Hoy voy a opinar sobre "los otros", es decir, sobre los antiliberales, aquellos que defienden el intervencionismo y sus argumentos. Resulta que me han encargado hacer un trabajo para la facultad, en el que tengo que dar argumentos en contra de la privatización de las empresas; buscar información a través de internet me hizo sumergirme en páginas como las del PSOE, PCE, UGT, CCOO; pero sobre todo, rebelión.org; llena de artículos en contra de lo privado y alabando sistemas económicos como el cubano. Leyéndo estos artículos, muchos liberales podríamos pensar (y de hecho así fue en mi caso): "ojalá esto que dicen estuviera pasando ya", y es que uno ve derrotismo en sus opiniones, como si la tendencia inevitable fuese la creación de un ente mundial de comercio libre, con todo privatizado. Se ven a sí mismos como una especie de prisioneros o esclavos que no tienen posibilidad de escapar a una conspiración, no judeo-masónica como dijera el otro, sino a una conspiración de los políticos y el capital unidos para dirigirnos y decirnos lo que tenemos que pensar. Y bueno, en realidad en esto último no nos diferenciamos tanto. Conocemos bien el problema, pero sin duda con visiones diferentes de como solucionarlo. Ellos ven el problema como nuestra solución, ya que no distinguen entre el "status quo" actual y el verdadero liberalismo, creen que ya estamos en esa fase neo-liberal que acabará con toda la civilización, cuando precisamente es la falta de éste la que crea los problemas. Y les culpo sólo en parte, pues quien no se ha informado bien, no es difícil que caiga en el error. Un ejemplo: toman a Pinochet, por ejemplo, por el paradigma de lo que todo liberal aspira a que se haga. Sin embargo, Pinochet utilizó su poder absoluto y la falta de estado de Derecho para vender empresas públicas muy por debajo de su valor (en pago al apoyo de EEUU) para enriquecerse a sí mismo y sus amiguitos. Y eso de liberal no tiene absolutamente nada. Muchos países africanos también han liberalizado servicios públicos de la manera más vil y corrupta debido a lo mismo; la falta de estado de derecho y la corrupción por bandera. Por último, hay algo que también los confunde; y es que creen que el liberalismo es un cuento para favorecer sólo a los ricos. Bueno, a esto tengo que decir que existen muchos "falsos liberales" que lo dicen ser porque les conviene, empresarios en su mayoría. y es muy cierto que le hacen un flaco favor a la ideología. Pero el liberalismo sobre todo trata de que no haya privilegiados, ni por un lado, ni por el otro, por lo tanto mal se pueden llamar liberales a estos personajes de los que hablo. No creo que ninguno de ellos aceptase el librecambio o romper el oligopolio en el mercado de la energía ya que les perjudicaría, y es por ello que "usan" al gobierno en su propio beneficio. Igual pasa con los trabajadores. El liberalismo lucha porque esto no pase, ni por un lado, ni por el otro. Y si no fuera así, ¿como se explica que la mayoría de defensores del liberalismo no sean emporesarios multimillonarios sino que en su origen casi siempre aparecen familias humildes? ¿cómo podría Milton Friedman defender una ideología que fuese en contra de sí mismo, un inmigrante húngaro, y su pobre madre que empezó como costurera por un sueldo miserable en los EEUU?
Posteado por: Miguel Ángel 8:05 PM |
Comentarios: 7
